Ta Marbuta » Reseñas http://www.tamarbuta.com Lengua árabe y traducción Sun, 28 Dec 2014 15:15:51 +0000 en-US hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.5 Mis referencias en gramática árabe http://www.tamarbuta.com/mis-referencias-en-gramatica-arabe/ http://www.tamarbuta.com/mis-referencias-en-gramatica-arabe/#comments Tue, 09 Dec 2014 19:02:57 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1743 Más de una vez me han pedido recomendaciones (ya sea por mensaje en facebook, formulario de contacto, comentarios en el blog o charlando tranquilamente) sobre obras de gramática árabe. Como veo que es una pregunta recurrente y que en el mercado hay cantidad de obras y no todas valen para todo el mundo, me he decidido a crear esta entrada en la que explico qué obras de referencia he usado y aún uso, y por qué y a quién se las recomendaría.

Vaya por delante que no pretendo pontificar. Las obras que voy a pasar a reseñar son las que la buena reputación y, las más de las veces, la casualidad, me han llevado a conocer. Seguro que hay muchas más y mucho mejores pero… aún no las conozco. Si alguien tiene alguna sugerencia nos encantaría conocerla.

Por último un consejillo que parece evidente pero que a veces no lo es tanto: los libros de gramática, a no ser que seas un robot, no son útiles por sí solos. Intentar estudiar árabe a partir de una gramática, sin nadie que te explique, te guíe y te evalúe, es un ejercicio frustrante y abocado al fracaso. Sin embargo, una buena gramática en la que apoyar tu estudio tiene un valor incalculable.

Gramática de la lengua árabe moderna, de David Cowan

Gramática de la lengua árabe moderna. David Cowan

Título: Gramática de la lengua árabe moderna
Autor: David Cowan
Editorial: Cátedra
Idioma: Español
Descripción: Empiezo con el libro que quizá menos recomendaría, pues fue mi primera referencia y nos hizo sufrir mucho durante el primer año en la uni. Es un libro muy árido, muy de vieja escuela, con ejemplos poco naturales (الملكانِ غنيانِ) y un punto de vista “occidental”. Sin embargo, cubre prácticamente todo lo básico que hay que saber de gramática árabe, y su esquemática estructura favorece la búsqueda. Los ejemplos, abundantes, aunque poco prácticos en el uso, sirven para comprender las reglas gramaticales que se explican.
Recomendado si… Estás empezando con el árabe y necesitas un lugar al que recurrir para asegurarte si recuerdas bien la gramática.
No recomendado si… No es un libro recomendable para el autoestudio, pues es conciso y difícil de llevar a la práctica, lo que lo hace aburrido y en ocasiones frustrante.

Esquemas de árabe, de Francisco Ruiz Girela

Esquemas de árabe. Francisco Ruiz Girela

Título: Esquemas de árabe
Autor: Francisco Ruiz Girela
Editorial: Centro de lingüística aplicada Atenea
Idioma: Español
Descripción: Una obrita muy útil y práctica. Explica todo lo básico que hay que saber de gramática árabe, de manera muy escueta (bastante más que en el libro anterior), pero tiene una característica muy conveniente: la información se distribuye en fichas que pueden desencuadernarse para su estudio individual y volverse a encuadernar fácilmente.
Recomendado si… Quieres un libro de referencia breve, manejable y en español.
No recomendado si… Tu intención es profundizar mucho.

L’arabe dans tous ses états, de Frédéric Imbert

L'arabe dans tous ses etats. Frédéric Imbert

Título:  L’arabe dans tous ses états (العربية أشكال وألوان)
Autor:  Frédéric Imbert (con la colaboración de Catharina Pinon)
Editorial:  Ellipses
Idioma:  Francés
Descripción: Un libro de referencia muy apañado, que presenta la información en tablas para una búsqueda de información más rápida. No explica la gramática, simplemente la presenta, así que no esperéis encontrar explicaciones detalladas de los fenómenos gramaticales. Incluye todo tipo de información útil, desde morfología y sintaxis hasta uso de los signos de puntuación y abreviaturas. Los temas se han ordenado alfabéticamente, no se sigue ningún tipo de progresión. Es simplemente un libro de referencia.
Recomendado si… Estás aprendiendo árabe y buscas esquemas y tablas de referencia para repasar.
No recomendado si… Si acabas de empezar puede llegar a ser abrumador, ya que no sigue un orden progresivo sino alfabético.

معجم قواعد اللغة العربية في جداول ولوحات, de Antoine El-Dahdah

معجم قواعد العربية. أنطوان الدحداح

Título:  معجم قواعد اللغة العربية في جداول ولوحات
Autor: أنطوان الدحداح (Antoine El-Dahdah)
Editorial: مكتبة لبنان ناشرون (Librairie du Liban Publishers)
Idioma:  Árabe
Descripción: En la línea del anterior, pero más pro. Este libro también presenta la gramática en tablas, pero con dos diferencias fundamentales respecto al anterior: lo hace en árabe y lo hace respetando la estructura que normalmente siguen los manuales de gramática árabe. Al estar escrito íntegramente en árabe y seguir una “lógica” puramente árabe, su uso es en un principio dificultoso para el estudiante, pero los beneficios a la larga en cuanto a interiorización de conceptos y comprensión de la gramática árabe sobrepasan con creces esas dificultades. El libro incluye un índice alfabético para facilitar la búsqueda, detallados ejemplos de análisis sintáctico y un pequeño glosario de términos gramaticales (árabe-inglés-francés).
Recomendado si…  Ya te defiendes con el árabe y quieres aprender gramática bien.
No recomendado si… Si aún no sabes leer en árabe espera un poco antes de adquirirlo.

Manual de sintaxis árabe, de Nieves Paradela Alonso

Manual de sintaxis árabe. Nieves Paradela

Título:  Manual de sintaxis árabe (مبادئ النحو العربي)
Autor:  Nieves Paradela Alonso
Editorial: Ediciones de la Universidad Autónoma de Madrid
Idioma: Español
Descripción: Una obra que no me canso de recomendar. Clara, plagada de ejemplos prácticos y muy enfocada a la descripción árabe de la gramática árabe. Imprescindible. La única pega es que es un manual de sintaxis, por lo que no hay lugar para morfología u otros aspectos de la gramática árabe que podrían ser de interés para el estudiante, pero en lo que respecta a la sintaxis, explica todo lo que necesitas saber.
Recomendado si… Quieres estudiar la sintaxis árabe, tengas el nivel que tengas.
No recomendado si… Buscas una obra que englobe todos los aspectos de la gramática

الوجيز في الصرف والنحو والإعراب, de جوزيف الياس y جرجس ناصيف

الوجيز في الصرف والنحو والاعراب

Título:  الوجيز في الصرف والنحو والإعراب
Autores:  د. جوزيف الياس y جرجس ناصيف
Editorial:  دار العلم للملايين
Idioma: Árabe
Descripción: Creo que todo estudiante de árabe, llegado a cierto nivel, debería disponer de un libro de gramática de este tipo. El que yo propongo es el que conozco, pero hay cantidad de ellos muy similares en las librerías de los países árabes. Se trata de una obra de gramática para estudiantes árabes de secundaria y universidad. Es bueno contar con un libro así porque te hace enfrentarte a una obra de gramática puramente árabe, pero de una manera asequible alejada de la maraña que puede suponer una obra erudita de gramática.
Recomendado si… Ya puedes leer árabe con fluidez y quieres asentar tus conocimientos de gramática.
No recomendado si… No tienes un nivel de árabe suficiente como para enfrentarte a una lectura así, o tienes nivel pero no tienes interés en emplear tu tiempo en profundizar en gramática.

جامع الدروس العربية, de مصطفى الغلاييني

جامع الدروس العربية مصطفى الغلاييني

Título:  جامع الدروس العربية
Autor: الشيخ مصطفى الغلاييني
Editorial: المكتبة العصرية
Idioma: Árabe
Descripción: Aunque el título pueda parecer pretencioso, no lo es. Es un compendio enciclopédico de gramática árabe que contiene todo lo que puede saberse, hasta la más insignificante irregularidad desaparecida hace siglos. Hay que tener ganas y cierta familiaridad con los conceptos gramaticales árabes para enfrentarse a su árida prosa, y necesita tiempo para habituarse a él y conseguir recuperar la información con cierta agilidad. Si eres capaz de superar esas dificultades, tendrás una referencia para siempre.
Recomendado si… Eres una máquina de gramática y quieres ampliar tus bases.
No recomendado si… Nunca has leído nada de gramática en árabe .

تجديد النحو, de شوقي ضيف

تجديد النحو شوقي ضيف

Título:  تجديد النحو
Autor: د. شوقي ضيف
Editorial: دار المعارف
Idioma: Árabe
Descripción: Dejo para el final el último libro que he descubierto, pero el que más positivamente me ha sorprendido. El autor no se limitó a escribir un manual de gramática árabe, sino que, como su título indica, pretendió renovar la gramática árabe, eliminando lo anticuado, superfluo y obsoleto, y reorganizando los temas y fenómenos lingüísticos para que siguieran un orden más lógico. El resultado es un manual muy razonado, sencillo, legible y accesible, una obra cuya lectura recomendaría a cualquier rebuscado profesor árabe de gramática.
Recomendado si… Quieres aprender gramática árabe de una manera asequible e incluso amena.
No recomendado si… Si lo quieres usar de referencia para una clase de gramática, mejor usa otra obra, pues esta se aleja de la ortodoxia gramatical y puede causarte desajustes con lo que se enseña en tu clase

]]>
http://www.tamarbuta.com/mis-referencias-en-gramatica-arabe/feed/ 8
[Reseña] Amor, sexualidad y matrimonio en el islam , de Waleed Saleh http://www.tamarbuta.com/amor-sexualidad-y-matrimonio-en-el-islam/ http://www.tamarbuta.com/amor-sexualidad-y-matrimonio-en-el-islam/#comments Mon, 14 Jan 2013 15:28:42 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=939 Amor, sexualidad y matrimonio en el islam, de Waleed Saleh, es de estos libros que llaman la atención con solo saber de su existencia: un título resultón  pero elegante, un tema que despierta la curiosidad (por no decir el morbo) y un formato breve que augura una lectura cómoda. Lo adquirí hace ya tiempo con mucho interés, pero hasta estas navidades no he tenido tiempo de leerlo.

Se trata de una obra por su título ambiciosa, pero cuya brevedad (225 páginas) deja claro que la tónica general de la obra será la concisión y la intención divulgativa. Así lo confirma el autor en la introducción: «Hemos querido resaltar en cada uno de los puntos tratados las consideraciones a nuestro juicio más relevantes para el lector en lengua española. Nuestro objetivo ha sido atraer la atención y suscitar el interés ante un tema tan desconocido por la cultura occidental».

Sin embargo, si algo se puede criticar a la obra es, precisamente, la poca relevancia de parte de la información seleccionada. El tratamiento de cualquier tema bajo el rótulo “en el islam” puede dar para hablar de muchos aspectos, verbigracia lo que dicen el Corán y la Sunna del tema, cómo han interpretado el concepto juristas y hombres de religión, cómo ha estado presente en la sociedad musulmana a lo largo de la historia o cuál es la situación en la sociedad musulmana actual. El autor no se ciñe a un solo aspecto, sino que trata de equilibrarlos todos, en algunas ocasiones con más éxito que en otras, y descuidando más veces de las debidas el análisis de la situación actual, que es lo que seguramente atraiga al lector que quiera conocer más sobre el mundo musulmán.

amor_sexualidad_y_matrimonio_en_el_islam

La obra

Tras un primer capítulo, del todo omisible, donde se seleccionan versos clásicos que alaban ciertos rasgos de la mujer, el autor aborda a continuación el concepto del amor para los musulmanes a lo largo de la historia. Si bien es este un capítulo muy curioso, que da a conocer los distintos tipos de amor en la tradición médica y literaria árabe, presenta amantes de renombre y analiza sorprendentes tratados médicos y filosóficos clásicos, no parece arrojar luz alguna sobre cómo viven hoy los musulmanes el amor.

Los capítulos centrales están dedicados a la sexualidad y otros asuntos controvertidos como el adulterio, el aborto y la homosexualidad. Para quien no esté familiarizado con el islam puede sorprenderle que «el islam, como dogma o sistema de vida, no ha sido indiferente al sexo, sino que ha establecido normas y reglas y aconsejado a sus fieles para el buen funcionamiento de las relaciones sexuales. Los teólogos y exégetas del Corán, así como los juristas, han procurado organizar las relaciones sexuales entre hombres y mujeres dentro de un marco definido para evitar dudas y problemas que puedan surgir en su práctica. Por su parte los ulemas, en sus estudios y tratados, han analizado exhaustivamente todos sus detalles, guiados por el conocido proverbio “la vergüenza no tiene lugar en la religión”» (p. 77).

Al tratar la sexualidad en el islam, Waleed explica las menciones del Corán y el Profeta al sexo, el papel del coito dentro del matrimonio y los roles del hombre y la mujer en las relaciones sexuales según la tradición musulmana, el uso de anticonceptivos, el aborto y la ablación del clítoris. «El matrimonio significa procreación en el islam, pero también placer, gozo y satisfacción; un placer que está unido intrínsecamente al acto sexual. Por lo tanto, satisfacer el deseo sexual es casi un deber moral y religioso» (p.81) escribe el autor refiriéndose a una religión que, a pesar de la imagen que pueda dar, no infunde en sus creyentes, a priori, la fobia al sexo.

A continuación trata el adulterio, y los castigos contemplados, según la tradición musulmana, para el adúltero y la adúltera, así como las “trampas” y estrictas condiciones requeridas para demostrar el adulterio de un hombre: «[Los testigos] deben ser hombres justos que den una única versión y hayan asistido en el mismo momento de la relación sexual completa, percatándose de la penetración tal y como se introduce el pincel en el estuche de kuhl, o como se mete la llave en la cerradura o la pluma en el tintero. Hay juristas aún más exigentes, que solicitan a los testigos tender un hilo entre los dos cuerpos y solamente considerarían la prueba fehaciente si el hilo quedase obstaculizado por la unión de los dos genitales» (pp. 96-97). También menciona la desigualdad en el trato de hombres y mujeres en algunos sistemas jurídicos árabes.

Más tarde aborda la prostitución, esta vez sí desde una perspectiva más actual. Tras recordar la prohibición coránica a la prostitución (al parecer fenómeno extendido en la Arabia preislámica) y los castigos previstos para quienes se relacionan con la prostitución (lapidación y latigazos, que ya no se aplican), recorre varios sistemas jurídicos de países árabes y comenta brevemente la situación de la prostitución y la trata de mujeres en algunas sociedades musulmanas de ahora, fenómeno más extendido de lo que pudiera parecer: «En los países árabes y musulmanes, bajo la apariencia de sociedades muy cerradas que no toleran las relaciones sexuales prematrimoniales o extramatrimoniales, la realidad cotidiana es otra bien distinta. En la mayoría de las grandes ciudades (Teherán, Estambul, El Cairo, Damasco, Casablanca…) se ejerce la prostitución de forma habitual, y los jóvenes se las ingenian para practicar sexo al margen de la ley o las costumbres» (p.101). Cierra el capítulo una selección de obras de la literatura árabe contemporánea en las que aparece reflejada la prostitución.

La homosexualidad recibe también el rechazo por parte del Corán, el Profeta y el derecho islámico, que condena también el coito anal con mujeres. Curiosamente, no parece cumplirse la que aquí llamamos ley de Mahoma: «La cultura arabo-islámica distingue el papel activo y el pasivo en la pareja homosexual entre hombres. En determinados ambientes se ve al que desempeña el primer rol con admiración y, tal vez, hasta con envidia, pues representa la imagen del macho que conquista y seduce, que domina la relación y tiene la capacidad de gozar de su sexualidad y satisfacer sus deseos. [...] Al contrario, quien asume el rol pasivo es humillado, deshonrado y explotado sexualmente» (p.116). Tras mencionar algunas obras literarias que tratan el tema, rememora algunos sucesos sonados y recientes relacionados con la homosexualidad, pero por desgracia detiene su exposición mencionar «la situación de gays y lesbianas en los países árabes y musulmanes» donde «una tímida apertura va permitiendo a estos la conquista de un espacio prácticamente inalcanzable» (pp.121-122), sin ofrecer detalles que justifiquen esta afirmación.

zoofilia-islam

La pederastia se trata muy de pasada, a través de un par de textos antiguos. Luego se pasa a la zoofilia, uno de los apartados, a mi juicio, más divertidos, pues no solo se aluden los castigos que las diferentes escuelas jurídicas imponen a la persona que la practica, sino cuál debe ser el destino del animal. El capítulo se completa con algunos relatos clásicos muy cómicos sobre zoofilia. Por último, se menciona brevemente la masturbación y el lesbianismo, que «son dos actividades sexuales consideradas por los juristas musulmanes un placer incompleto, y no alcanzan, por tanto, la categoría de una relación sexual que merezca un castigo severo como los otros contactos sexuales ya mencionados» (p.132).

Prácticamente un cuarto del libro se dedica al matrimonio en el islam, con lejos el tema mejor tratado y que por sí solo merece la adquisición del libro. Señala las diferencias en el concepto de matrimonio entre los orígenes del islam y nuestros días, y se detiene en todos los conceptos básicos para entender esta institución: el compromiso (خطبة), la dote (مهر أو صدقة), las condiciones para que pueda celebrarse el matrimonio, los derechos de los cónyuges, la poligamia y el divorcio (طلاق) y el repudio, todo ello a la luz de varios ordenamientos jurídicos árabes actuales, lo que dice la tradición y las diferentes escuelas jurídicas y lo que algunos reformistas propusieron y proponen para hacer del matrimonio una unión más justa. Sin olvidar mencionar la situación de la mujer y las desigualdades manifiestas entre hombres y mujeres en torno al matrimonio y el divorcio.

No se limita Waleed Saleh al matrimonio canónico, sino que aborda, también con toda la minuciosidad que le permite el escaso espacio, otras controvertidas modalidades de matrimonio menos conocidas, como son el matrimonio de placer (نكاح المتعة) o temporal («la formalización, por mutuo acuerdo, de un contrato matrimonial cuya inscripción en el registro civil no es obligatoria. Ambos contrayentes establecerán el periodo de validez y la dote que el hombre ha de entregar a la mujer; una vez expirado el plazo predeterminado, el contrato se rescinde», p. 155), su origen histórico, sus modalidades, las condiciones para su celebración, la postura de los juristas y su resurgir actual como “mal menor” frente a otros problemas como la prostitución o las relaciones prematrimoniales y extramatrimoniales. «El sentimiento de la sociedad musulmana hacia al-mut’a es hoy contradictorio; hay quienes lo consideran una especie de prostitución y quienes ven en él una obra que satisface a Dios» (p.166).

Otras polémicas e interesantes modalidades de matrimonio secreto (es decir, no presentado ante el Registro Civil) son el matrimonio-donación (زواج الهبة), que han hallado «algunos religiosos, —quizá convendría llamarlos comerciantes de religión—», cuyo objetivo es «satisfacer los instintos sexuales del hombre» (p.170); el matrimonio-visita (زواج ال مزير) o de día (زواج النهاريات), «un matrimonio secreto entre un hombre generalmente casado y una mujer que no ha tenido la oportunidad de contraer matrimonio al modo tradicional» (p.171); el matrimonio turístico («en una casa se formaliza la transacción y se elige a la mujer entre un amplio surtido: solteras, vírgenes, separadas, divorciadas, mujeres estériles… Un abogado redacta el contrato matrimonial y bendice el enlace legalizado con una duración idéntica la periodo de vacaciones del turista», p.174) y el matrimonio privado (الزواج العرفي), «probablemente la modalidad más extendida [...], una denominación moderna que indica que el contrato, aun no siendo registrado, cumple los requisitos canónicos exigidos por la ley» (p.174).

Cierra el libro un análisis del hiyab: lo que dice el Corán y el Profeta, y las diferentes maneras de interpretarlo («el islam tradicional y primitivo, junto al Corán y la Sunna, sus dos fuentes básicas, difieren en muchos aspectos del islam de los clérigos y los alfaquíes que se esfuerzan en incrementar las trabas, las condiciones y las limitaciones en la vida de los musulmanes», p.208), el uso de otras prendas como el nikab o el burka y el fenómeno en la actualidad, tanto en oriente como en occidente.

Mut'ah: Temporary islamic marriage in muslim societies

Conclusión

Como se puede comprobar, la profusión de temas tratados es considerable, lo cual es de admirar. El tamaño de la obra obligaba a ser breve, generando en ocasiones una sensación de coitus interruptus (ya que estamos con el campo semántico) que es paliada por una plétora de referencias que puede consultar el interesado. A propósito, gran parte de las fuentes son árabes.

Se agradece también que no se caiga en el buenrollismo, tan común, de representar el islam como una religión del todo justa donde la desigualdad no existe. El autor denuncia cuando es necesario las injusticias y abusos más evidentes, sobre todo en lo que respecta a la situación de la mujer: «se siguen encontrando hombres que justifican su discriminación y normas sociales que la avalan. Se la sigue considerando un ser inferior, lleno de defectos, incompleto [...]. El hombre es superior en fuerza física y juicio. La seriedad del problema es extrema, se trata del valor de la mujer como persona, porque estos conceptos dogmáticos de la Sharí’a insisten en la inferioridad intelectual de la mujer, cuestionan su capacidad de actuar como persona libre e independiente y de este modo justifican la privación de sus derechos básicos, reconocidos desde hace tiempo en el resto del mundo» (p. 196).

En contrapartida, es una obra que prima un tratamiento teórico (lo que dice el islam y cómo se ha interpretado), y no arroja apenas luz sobre la situación social actual (cómo viven los musulmanes cada uno de los aspectos tratados). A nuestro juicio, sobran muchas de las referencias a obras clásicas, que son muestras de erudición innecesarias y no siempre clarificadoras, y hay una urgente carencia de un tratamiento que se aleje de los libros y se acerque a la gente. Se detiene con profusión de detalles en la poesía árabe clásica o los tratados médicos medievales, pero sin mencionar (o nombrando apenas de pasada) la enorme frustración sexual palpable en la mayoría de las sociedades musulmanas, el surgimiento de una “escena gay” en algunos países árabes y musulmanes, los ocurrentes usos amorosos en países donde se aplica un islam más restrictivo, como Arabia Saudí, etc. Otra obra se haría necesaria para cubrir esas lagunas.

Con eso y con todo, es una lectura recomendable: es instructivo e interesante, fácil de leer y digerir, divulgativo pero serio, en el que abundan las citas y referencias, y que clarifica muchos aspectos del islam oscuros o de conocimiento poco accesible.

]]>
http://www.tamarbuta.com/amor-sexualidad-y-matrimonio-en-el-islam/feed/ 6
[Reseña:] “Contra el islam”, de Laura Navarro http://www.tamarbuta.com/contra-el-islam/ http://www.tamarbuta.com/contra-el-islam/#comments Fri, 08 Jun 2012 19:40:44 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=293 Encontré este libro por pura casualidad. No iba buscando nada en concreto, simplemente paseaba mis ojos por las estanterías de la librería, cuando vi ese título: “Contra el islam”. Lo cogí con una mezcla de curiosidad y lúdicas ganas de indignarme, pero en seguida el subtítulo aclaró toda ambigüedad: “La visión deformada del mundo árabe en Occidente”. Obviamente, esto llamó aún más mi atención, lo ojeé, lo compré y en tres días ya me lo había ventilado.

Desde que me empecé a implicar en el estudio del árabe no me ha dejado de sorprender la perdurabilidad de los estereotipos que rodean al islam y al mundo árabe: que si el radicalismo, que si el machismo, que si la intolerancia, que si la falta de higiene, que si son unos usureros, que si son unos traidores, que si el tradicionalismo, que si la incompatibilidad con Occidente… Una y otra vez, frente a las mismas personas, contra los mismos prejuicios, con datos en la mano… y nada, el perjuicio permanece firme, y lo más que consigo es atenuarlo un pelín.

En su libro, Laura Navarro analiza meticulosamente las representaciones del mundo árabe y musulmán en los medios de comunicación de masas (especialmente cine y televisión), desgrana estereotipos, ofrece un marco sociológico con el que comprender mejor las dinámicas de racismo y visión del Otro y explica el contexto histórico en que esas representaciones se fueron formando. Su lectura me dejó la satisfacción de comprender un fenómeno que me desconcertaba y la desazón de ser consciente de la magnitud de las fuerzas que apuntalan firmes esas visiones negativas.

Se divide en una presentación, cuatro capítulos y un epílogo. La presentación, además de servir de introducción a los estereotipos que arrastra la población árabo-musulmana, brinda un marco teórico desde el que analizar el fenómeno: ¿qué es, desde la sociología, una “cultura”, y cómo es una cultura para el discurso mediático? Para la autora, el discurso hegemónico tiene una visión de las culturas que se caracteriza por:

«1) la concepción de la cultura como entidad separada y estática, 2) la reducción de las “otras”culturas a lo floklórico o a la esfera de lo religioso, 3) la identificación rígida del individuo a su cultura de origen y la insistencia en la noción de cultura como las “raíces”, y 4) la supervivencia del paradigma evolucionista lineal (hacia la civilización occidental industrializada) y, por tanto, la supervivencia de la idea de jerarquía entre culturas “primitivas” y “civilizadas”, entre “arcaicas” y “modernas”» (p.35)

Esta visión de las culturas como entes monolíticos, naive pero muy extendida, y promocionada por los medios de comunicación de masas, es la que sirve de base la teoría del “choque de civilizaciones” del que se habla en el primer capítulo. Tras poner en sus contexto histórico los movimientos islamistas, analiza y critica las visiones culturalistas que analizan los conflictos entre “Oriente” y “Occidente” como una confrontación de dos visiones del mundo incompatibles; que no se paran a reflexionar sobre otras condiciones económicas, políticas o históricas y que se justifican desde el “exito” de las sociedades occidentales y los fracasos y falta de libertad de los países de mayoría musulmana. Estas interpretaciones no solo contribuyen a reforzar las divergencias que pretenden explicar, sino que suitilmente niegan a las sociedades árabes y musulmanas el acceso a la “modernidad”:

«Asimismo, explicar los fracasos de las sociedades musulmanas por la estructura dogmática de la religión y de su tradición conlleva dos cosas más: condena a dichas sociedades al fracaso eterno; y además niega la dinámica propia de la historia y su lógica universal. En definitiva, el determinismo, el fatalismo y la subjetividad que implican las teorías culturalistas, conduce a sustraer las políticas históricas (realizadas por ciertos poderes e intereses internos y externos) a todo examen crítico y legitimar un proceso de marginalización y exclusión de todos los países del sur» (p.66)

Además, en este capítulo estudia la formación en el imaginario colectivo de la figura del moro, y cómo en España ha servido a lo largo de la historia de utilísima cabeza de turco (nunca mejor dicho). Las representaciones de este personaje y sus características negativas (en la literatura, la prensa y la pintura, primero, y ahora principalmente en el cine y la televisión) han reforzado esta visión y nuevas represencaciones estereotípicas, en una especie de eco deformador de la realidad.

La representación del árabe es tema clave en los dos capítulos siguientes, que estudian la visión del orientalismo en el cine español y el cine de Hollywood, respectivamente. El capítulo en el que se habla del cine español es quizá el más flojo de la obra, no porque los análisis que en él se hacen no sean acertados, sino porque la influencia del cine español es muy limitada, y más aún la de los filmes que se recogen, cuyo éxito de público ha sido relativo. Sin embargo, es interesante en tanto representación del árabe y repetición de iconografías y estereotipos, y porque saca a la luz una tendencia muy curiosa: el «esfuerzo por ofrecer una imagen positiva de los árabes y musulmanes en general» y «la persistencia de los viejos estereotipos heredados del pasado».

Hollywood, sin embargo, sí tiene una gran fuerza de implantación de estereotipos, tanto porque controla la mayoría de canales de distribución como porque su visión hegemónica se reproduce en las manifestaciones culturales de todo el mundo. No me quiero detener mucho en este capítulo, que examina temas tan interesantes como la visión etnocentrista de la mayoría de películas ambientadas en un país árabe, la ignorancia sobre la realidad del islam, la inclusión del acento árabe en los doblajes españoles, la presentación del Otro bien como amenaza bien como diversión, el daño que hace Disney a nuestros niños, etc. (técnicas bastante más sutiles que las mostradas en este interesante y desagradable recopilatorio), pues prefiero extenderme un poco más en el siguiente capítulo, que es el que más me ha interesado y sorprendido: el que trata de la visión del mundo árabe en el discurso televisivo español.

 

Desinformación televisiva y refuerzo del estereotipo

Dado que los telediarios son el medio de información que usa gran parte de los españoles, es muy interesante analizar su visión del mundo árabe y musulmán, pues a buen seguro esta calará bien hondo en los televidentes. Valiéndose de la cobertura de tres hechos recientes de gran importancia mediática relacionados con el mundo árabe (la invasión de Iraq, las caricaturas de Mahoma y la inmigración marroquí), Laura Navarro detalla los mecanismos que por sistema se utilizan en los telenoticias para cargar de caos e irracionalidad el mundo árabe y musulmán.

Además de las técnicas de desinformación y la falta de rigor que caracterizan a los noticiarios televisivos (por ejemplo, dedicar más de la mitad del tiempo a deportes y banalidades —gente hablando del calor/frío/lluvia que hace, ancianos bañándose en San Sebastián en invierno, videos que lo petan en youtube, actuaciones policiales en EE.UU…—, insertar publicidad disfrazada de noticia, omitir información que podría dañar los intereses de algún socio mayoritario, etc.), que tanto me desesperan, el revelador análisis de la autora me ha descubierto sutiles estrategias discursivas aplicadas al mundo árabe de las que no era consciente pero que son desoladoras. Entre ellas:

  • Noticias sin un contexto. ¿Cuántas veces habremos oído noticias del tipo: «Atentado bomba en el barrio sunní de Bagdad, mueren 15 personas, de entre ellas 2 militares estadounidenses. Se cree que ha sido provocado por el grupo salafista [nombre mal pronunciado], relacionado con Al-Qaeda»? Y ahí te las apañes tú para entender algo. No se explica, siquiera por encima, el contexto político del país, las aspiraciones de tal grupo terrorista, por qué en ese barrio, por qué contra los sunníes, etc. Se limitan a una sucesión de «cifras y descripciones de imágenes y de hechos, sin detenerse en las causas de estos fenómenos ni en la identificación de sus responsables» (p.221).

De 24 minutos dedicados a hablar sobre el conflicto de Iraq durante el curso de una semana en los telediarios de TVE, las explicaciones contextualizadoras son mínimas. Dice la autora, tras reproducir una noticia extraída al azar: «nos encontramos ante una serie de hechos descritos (sin argumentos) y descontextualizados, que se hacen aún menos comprensibles para los espectadores que no conocen quiénes son Al-Sadr y las milicias del ejército de Al-Mahdi, ni conceptos como chiítas y sunnitas. El periodista ha tenido más de dos minutos para informar sobre los combates de Najaf y la Conferencia Nacional Iraquí, pero a partir de las informaciones que da, el espectador acaba ignorando muchos datos importantes como: la fecha del comienzo de esta revuelta, las razones que impulsan a los milicianos a levantarse contra las tropas estadounidenses, así como las características del gobierno interino iraquí y de la Conferencia nacional encargada de supervisar la gestión de dicho gobierno hasta las próximas elecciones» (p.243).

El espectador ve esto y no entiende nada. La imagen que se transmite (y se refuerza) es clara: irracionalidad, violencia y caos, que se relacionan inconscientemente con el mundo árabe. Como nunca queda claro qué está pasando, ni muchas veces dónde, ni cuándo empiezan y acaban los problemas, esta imagen de caos y violencia se perpetúa en el subconsciente del espectador lego. Así, no deberíamos sorprendernos las reacciones de la gente cuando les decimos que vamos a visitar un país árabe. Ciertos nombres (como “Beirut” y “Líbano”) van a estar siempre ligados a la guerra y la inseguridad.

  • Afectados sin voz. De la misma manera que solo se dan datos y se describen imágenes, en las noticias los verdaderos afectados de los conflictos (y esto es común a todo tipo de información, a la gente de la calle solo se le da voz cuando sus comentarios serán inofensivos, como cuando les preguntan sobre el tiempo o cuestiones sentimentales varias) no pueden compartir su experiencia. La gente que habla en las noticias son en su gran mayoría políticos y portavoces, y prácticamente todos pro-estadounidenses. Las representaciones del pueblo de nuevo refuerzan esa idea de irracionalidad, violencia y caos: gente corriendo, chillando o llorando a causa de un atentado, milicianos, gritos incomprensibles…

Lo mismo ocurre con la cobertura de otro tipo de noticias, como los debates creados en torno al hiyab o las caricaturas de Mahoma: se le da más voz a los adalides de la libertad de expresión o los derechos de la mujer que a las propias mujeres que usan velo o los ofendidos por las caricaturas (ofendidos, por cierto, más por su islamofobia que por el hecho de que representaran al profeta). En su lugar se prefieren, en un caso, las imágenes tomadas furtivamente de mujeres con hiyab por la calle y, en el otro, las imágenes de manifestaciones.

  • Imágenes amenazantes. Las imágenes, como ya se ha señalado brevemente, reproducen por lo general (y sobre todo cuando se trata de conflictos armados) «imágenes de personas reagrupadas, sin ninguna individualidad. Salvo cuando se trata de individualidades espectaculares, como la imagen de un niño con un lanzagranadas o la de una mujer cubierta por un gran burqa negro. Se observan también imágenes que representan la miseria de las masas o sus gestos irracionales de dolor, de tristeza y/o de cólera. Y, por supuesto, imágenes de gente rezando y gritando versos del Corán o frases raramente traducidas, entre las que sobresale casi constantemente “Allah akbar”. Las referencias al islam en estas imágenes, a menudo violentas, en el fondo, inciden en esa idaa de irracionalidad ya citada, así como en la sensación de amenaza de la yihad» (p.234)

Grupo, caos, violencia… Se refuerzan los estereotipos anteriores y se añade la sensación de amenaza, de grupos numerosos, armados e irracionales con una “cultura” contrapuesta a la nuestra. Además, ese grupo se homogeneiza, la diversidad se niega, no existe una pluralidad de actores, sino una masa homogénea de individuos «que acaban siendo definidos no por su clase social, ni por su ideología política —ni siquiera por su nacionalidad—, sino básicamente por su condición de creyente (cuando no directamente por su condición de “diferente a nosotros”)» (p.275).

En el caso del “problema” de la inmigración esa idea de amenaza se refuerza con la reproducción de imágenes de “oleadas” de inmigrantes saltando la frontera que separa Melilla de Marruecos, o la “invasión” de pateras en “nuestras costas”

  • Interpretaciones culturalistas. En el análisis de los conflictos del llamado “choque de civilizaciones”, las explicaciones rara vez son socioeconómicas o políticas (pocas veces se contextualizan los conflictos, como ya hemos visto), y los hechos se intentan explicar desde una perspectiva étnico-religiosa: «el discurso mediático dominante sobre los movimientos islamistas tiende a reducir sus causas a la “naturaleza” del islam, en lugar de reflejar —como demuestran los análisis sociológicos— que dichos movimientos son el resultado de una compleja serie de factores sociológicos, políticos, económicos y culturales» (p.227).

Esto es así no solo con el terrorismo islámico. Con otros fenómenos mediáticos como el hiyab, el burqa, las caricaturas de Mahoma, etc. se tiende a explicar el “conflicto” desde una perspectiva de confrontación: los valores islámicos frente a los valores occidentales. Recurriendo al Corán (o, peor aún, a “lo que dice el islam”) para intentar dar una explicación a estos conflictos se refuerza la idea de incompatibilidad de valores, la percepción del choque entre culturas y la creencia en el inmovilismo del Otro.

 

Estos mecanismos, que dan para hablar largo rato y que Laura Navarro saca a la luz tan acertadamente, se utilizan de manera constante. La conciencia crítica del espectador no se promueve, más bien al contrario, se incita la propensión del individuo a encajonar. Con este panorama, ante estos medios de comunicación tan poderosos y omnipresentes bombardeando sin parar la mente del espectador, moldeando el marco desde el que ve el mundo, no debería sorprendernos la cantidad de prejuicios que arrastra el islam, los musulmanes y los árabes (que, aunque todos bien sabemos son realidades diferentes, se meten en el mismo saco).

¿Qué podemos hacer nosotros ante esta maquinaria? Podemos seguir esgrimiendo argumentos, datos, realidades no mostradas y experiencias, pero hay que ser consciente que usando la razón es muy difícil eliminar unas concepciones imbuidas bien hondo en el subconsciente, donde el factor sentimental desempeña el papel principal. ¿Qué podemos hacer nosotros, meros individuos sin acceso a los medios? No lo sé. Tras la lectura de este libro tengo mucho más clara la naturaleza y origen de los prejuicios con los que me choco casi a diario, pero dada la magnitud e insistencia de las fuerzas que los rubustecen solo puedo preguntarme: ¿qué podemos hacer siquiera para atenuarlos?

 

]]>
http://www.tamarbuta.com/contra-el-islam/feed/ 0