Ta Marbuta » Reflexiones sobre la lengua http://www.tamarbuta.com Lengua árabe y traducción Sun, 28 Dec 2014 15:15:51 +0000 en-US hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.5 Cómo explicar la diglosia a los niños árabes http://www.tamarbuta.com/como-explicar-la-diglosia-a-los-ninos-arabes/ http://www.tamarbuta.com/como-explicar-la-diglosia-a-los-ninos-arabes/#comments Tue, 21 Oct 2014 20:08:13 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1689 No hay duda de que la diglosia árabe es muy desconcertante para el aprendiz, pero no debe ser menos confuso para un niño árabe comprobar que la lengua que habla se diferencia mucho de la lengua que le enseñan en el cole. ¿Cómo se le explica a un niño árabe esta situación? 

Hace unas semanas, rebuscando en una pila de libros viejos en una papelería de Jeddah me encontré con una obrita que me llamó la atención. Se titulaba, simplemente, لغتنا (Nuestra lengua), y su precio (5 reales, alrededor de un euro) y encantadoras ilustraciones no me dejaron más opción que adquirirlo.

La obra, ya desde su concepción, es un alarde de panarabismo: fue escrita por el libanés Afif Dimashqiya (عفيف دمشقية), ilustrada por el egipcio Nabil Tag (نبيل تاج) y publicada por la editorial Dar Al-Fata Al-Arabi (دار الفتى العربي), fundada en Beirut por el palestino Nabil Saath (نبيل شعث). En su interior se explica a los niños la génesis del lenguaje y se detallan las características de la lengua árabe y las ciencias que la estudian.

Portada de la obra

Portada de la obra

El fragmento que quiero compartir con vosotros responde a la cuestión del título: ¿Cómo se explica a un niño árabe lo que es la diglosia? No traigo este texto porque sea especialmente representativo (ha sido la casualidad más que la investigación la que lo ha puesto en mis manos), pero es curioso hacer el ejercicio de perspectiva.

En seguida notaréis el peso del nacionalismo árabe en el tono (con ampulosas expresiones como أبناء بلاد العرب o الوطن العربي المترامي الأطراف) y en el idealismo de sus ideas con respecto al fusha y su carácter polivalente y universalizador. Llama la atención también cómo este fusha (palabra cuya traducción literal —la más pura, la más elocuente— encaja mejor con este texto que la de “árabe clásico” que he acabado por escoger) está desprovisto de la sacralidad con la que se le engalana a veces dada su relación indisoluble con la revelación, pero aún así el concepto de “perfección” que maneja el autor le da cierto barniz de divinidad.

Con este tono y estas ideas sorprende que el libro fuera publicado en una fecha tan tardía como 1985, lo que da testimonio de que las ideas panarabistas tuvieron una larga vida en el imaginario colectivo mucho después de la muerte de Náser.

Una de las ilustraciones del libro

Una de las ilustraciones del libro

Os dejo a continuación con la traducción del texto, cuyo original podéis descargar pinchando aquí, mientras que si queréis la versión traducida en formato pdf podéis pinchar aquí.

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Nuestra lengua, la lengua árabe

Ahora que conocemos cómo surgió el lenguaje con el ser humano, y cuál fue su posterior crecimiento y desarrollo, parejos al progreso humano, veamos cómo fue la historia de nuestra lengua, la lengua árabe.

Ya sabes que la lengua árabe pertenece a la familia camítico-semítica, de la que surgieron otras muchas lenguas.

Una cosa que asombra a los estudiosos es que los textos árabes más antiguos que nos han llegado, tanto en verso como en prosa, no difieren mucho de la lengua que usamos hoy. Esto indica que esos textos que nos han llegado de la época de la Yahiliya (antes del surgimiento del islam) ya poseían un alto grado de desarrollo y perfección. La historia no nos ha dejado textos anteriores que muestren los orígenes y desarrollo de esta lengua, ni su escisión de la familia madre, ni su diferenciación de las lenguas semíticas hermanas.

Todo lo que sabemos es que el árabe que hablamos hoy es el que hablaban las tribus de la península arábiga, la misma que resistió ante las lenguas de los imperios persa, griego y bizantino, cuyo poder se extendió sobre los árabes durante cientos de años antes de que apareciera el islam.

Sin embargo, aunque nos sea difícil conocer las etapas de la infancia de la lengua árabe y su evolución hasta convertirse en la desarrollada lengua de esos textos que nos han llegado, es desde luego digno de admiración que haya conservado su vitalidad y su excepcional capacidad de evolución y adaptación durante las diferentes etapas por las que ha pasado la nación árabe a través cientos de años, desde el surgimiento del islam hasta hoy.

La lengua y la nación

Nuestra nación, la nación árabe, no es una nación nueva. En su día partió de su medio primigenio portando una lengua desbordante de términos que se referían cada uno de los fenómenos de su entorno y su sociedad. De ahí llegó a nuevos ambientes, de cuyas lenguas tomó mucho prestado, como ya has visto. Hasta que llegó el día, durante la época abasí, en el que, gracias a la cantidad de ideas nuevas que surgieron, el pensamiento árabe progresó y profundizó en ciencias en las que previamente no había tomado parte de manera relevante, encontrando en la lengua una flexibilidad y disposición que le permitió crear nuevos términos árabes sin tener que recurrir a términos prestados. De esta manera nuestra lengua progresó, se completó y se ampliaron sus horizontes como nunca antes.

Sin embargo, tras haber recorrido la nación árabe un periodo de civilización y progreso, su crecimiento cesó y se impuso sobre ella la ignorancia y el atraso como resultado de la debilidad de su gente y el dominio de elementos extranjeros sobre ellas. Como es natural, el crecimiento de la lengua también se detuvo, y en aquel estado permaneció durante largo tiempo: rígida, inánime, sin avanzar ni evolucionar.

Esto fue así hasta la segunda mitad del siglo pasado y principios de este siglo, cuando la nación árabe despertó de su letargo, se sacudió el polvo de la ignorancia y poco a poco fue recuperando su vitalidad, preparada una vez más para marchar con paso firme junto a las naciones desarrolladas. Finalmente, llegará el día en que consiga hacer realidad sus deseos y aspiraciones y la lengua florezca de nuevo para ser capaz de expresar todas las ideas, descubrimientos e inventos que surjan en el mundo.

Árabe clásico y árabe dialectal

Sin embargo, sabes que existen dos tipos de lengua: la lengua hablada a diario, la lengua “oral” (المحكية) o “dialecto” (العامية); y la lengua de escritura y literatura, la lengua “clásica” (الفصحى). El árabe clásico se diferencia del dialecto en que está más desarrollado y es más rico, elegante y versátil. Eso es así porque cuando el ser humano habla, lo hace de manera natural y espontánea, no necesita grandes esfuerzos mentales. En cambio, cuando quiere escribir una carta, un artículo, un estudio científico o literario o cualquier otra creación, vemos que se esfuerza por encontrar las palabras que mejor transmitan lo que piensa, las expresiones más bellas y el estilo más agradable. Prueba de ello es que cuando escribes una redacción, por ejemplo, comienzas a estructurar los temas que crees que debes de tratar en ideas principales y secundarias y luego continúas con la escritura “en sucio”, donde eliminas una palabra aquí o allá y la sustituyes por otra, o borras una expresión entera para reescribirla, así hasta que terminas el borrador y lo revisas, a veces sustituyendo y cambiando cosas hasta que quedas convencido de que completaste la tarea sin errores ortográficos ni gramaticales. Por último, una vez satisfecho con lo que escribiste, lo redactas en una versión “en limpio” que agrade la vista y el espíritu.

La facilidad del dialecto

Quizá te estés preguntando por qué son diferentes el árabe dialectal y el clásico, y por qué es tan fácil expresarse oralmente con el primero y tan difícil con el segundo. La respuesta es que el ser humano descubre la lengua hablada (el dialecto) en su más tierna infancia, y la adquiere de manera natural, pues no puede dejar de oírla a diario a su alrededor en boca de sus padres y parientes. Día tras día distingue sonidos diferentes que se le quedan grabados en su pequeño recuerdo, y a medida que crece y se desarrolla no tarda en darse cuenta de que cada uno de esos sonidos tiene un significado concreto, que descubre con la ayuda de los movimientos y gestos manuales y corporales de los hablantes a su alrededor.

Dado que, como ya has visto, la naturaleza ha dotado al ser humano de una capacidad extraordinaria de imitar sonidos, cuando el niño alcanza una edad determinada (lo natural es que sea a finales de su primer año de vida y comienzos del segundo) empieza a simular los sonidos (o palabras) que ha oído, al principio con cierta torpeza. Más tarde, con grandes esfuerzos, corrige su dicción poco a poco a medida que sus órganos del habla y su sentido del oído maduran. Así, cada vez que el niño escucha una nueva palabra y comprende su significado por completo la guarda en la memoria hasta el momento en el que necesita usarla, cuando la saca de su escondite y la pronuncia en la situación adecuada. A medida que se hace mayor aumenta su vocabulario y su capacidad de ordenarlo en oraciones correctas. Es por ello que se puede decir que el dialecto destaca por su facilidad de utilización, ya que se adquiere de manera espontánea y con una práctica continua.

La dificultad del árabe clásico

La situación de la lengua árabe clásica, lengua de lectura y escritura, no es la misma que la de su hermana la lengua hablada. Esto es así porque el aprendizaje se hace de manera ordenada, y en él participan, junto con el sentido del oído, el sentido de la vista y la habilidad manual y muscular, necesarios para la escritura, así como las habilidades mentales para aprender y memorizar la gramática de esta lengua. También entran en juego, por ejemplo, la elección de las palabras y el orden de las frases, las funciones de las palabras en el contexto de la oración, las distintas vocales finales, las formas de los verbos, las maneras de derivar sustantivos de ellos y otros aspectos que requieren paciencia y esfuerzo mental.

Puedes comprobar lo anterior describiendo algo que te haya pasado, primero en tu dialecto y a continuación en árabe clásico. Verás que en el primer caso las palabras saldrán de tu boca de manera espontánea y sin apenas esfuerzo, mientras que en el segundo caso tendrás que buscar en tu recuerdo la palabra adecuada. Quizá te venga a la mente más de una palabra para lo que quieres expresar, lo que implica que tienes que elegir la que más se amolde a tu gusto de entre ellas, cosa que toma tiempo y esfuerzo. Después seguirás unas reglas gramaticales para unir unas palabras con otras usando diferentes conectores (preposiciones, partículas, conjunciones…) de manera correcta. Todas estas operaciones requieren unos esfuerzos mentales que no necesita la lengua hablada.

La dificultad de entenderse entre los distintos dialectos

Ahora puede que te estés preguntando por qué un árabe de un país árabe determinado no puede entender lo que quiere decir un árabe de un país árabe diferente cuando cada uno de ellos recurre a su respectivo dialecto, mientras que se entienden sin mayores dificultades cuando utilizan la lengua árabe clásica. Antes que nada he de decirte que el árabe que aprenden los chicos y chicas árabes en una escuela argelina, por ejemplo, es el mismo que aprendes tú. Por ello, compartes los “símbolos” de esta lengua con todos los hijos de la gran nación árabe. Además, las maneras de construir la oración (verbo y sujeto o verbo, sujeto y complemento en la oración verbal, y sujeto y predicado en la oración nominal) son exactamente las mismas en cada palmo de tierra árabe, y la conjugación de los verbos se realiza de igual manera en todas las escuelas árabes. Por eso les es fácil entenderse con ella a la gente de todos los países árabes, porque todos la utilizan de idéntica manera.

La diferencia entre los dialectos árabes

Por otro lado, los dialectos que se usan en los distintos ambientes árabes difieren unos de otros en más de un aspecto. En primer lugar, a veces existen diferentes maneras de nombrar una misma cosa. Por ejemplo, a la mesa (منضدة) se la llama طاولة en el Levante (Siria, Líbano y Palestina), mientras que en dialecto kuwaití se usa la palabra ميز. A la hoja de la puerta se le llama en dialecto egipcio ضلفة, mientras que en dialecto libanés se le llama درفة o رفدة. En dialecto egipcio se llama al armario دولاب, palabra que en el Levante se usa para designar la rueda del coche o la bicicleta.

Hay muchísimos ejemplos que un libro como el que tienes en tus manos no es capaz de enumerar, pues requieren de un estudio especial que se conoce como “dialectología”. Basta con que aprendas hoy algo importante, y es que inevitablemente cualquier lengua va a recibir la influencia del léxico de las lenguas de los pueblos vecinos a sus hablantes, o con los que tengan algún contacto a través del comercio o las migraciones, o cuando unos pueblos colonicen a otros, como es el caso de la gran nación árabe, que durante mucho tiempo estuvo invadida por el extranjero.

Abundancia de palabras extranjeras

En las fronteras de la patria árabe, y en algunos de sus estados, hay pueblos que hablan otras lenguas que no son la lengua árabe, y algunas palabras de esas lenguas han llegado a los diferentes dialectos árabes. Además, como no podía ser de otra manera, el árabe usado a diario se ha visto afectado especialmente por el vocabulario de las lenguas francesa e inglesa, dada la cantidad de tiempo que los ingleses y franceses han permanecido colonizando la nación árabe. Por ejemplo, hay palabras persas e inglesas que han penetrado en los dialectos usados en Irak y el Golfo, palabras indias y persas que han entrado en los dialectos usados en las costas del oriente y sur de la península arábiga, y en los dialectos hablados en el Levante hay palabras del siríaco, el turco, el francés y el inglés.

Diferencias de pronunciación

Entre los motivos de la dificultad para entenderse entre los distintos dialectos árabes están las diferencias en la manera de pronunciar algunas letras. Hay una porción de los árabes que aún conservan la pronunciación de la letra ذ tal y como se hace al leer, pero la mayoría la convierte a veces en د y a veces en ز. Así, por ejemplo, la palabra مهذّب (educado), se pronuncia مهزّب. Los habitantes de El Cairo pronuncian la letra ج como la letra “g” de la palabra inglesa “good” y la palabra francesa “garçon”, la misma manera en que se pronuncia la letra ق en la mayoría de los dialectos de la península arábiga y el Golfo. En el dialecto kuwaití la letra ج se convierte en algunas palabras en ي, como عيوز en lugar de عجوز (anciano). A veces unas letras sustituyen a otras, como أنطى en lugar de أعطى (él da), y otras veces las letras desaparecen de la palabra, como con تبي en lugar de تبغي (quieres), en boca de los kuwaitíes.

En ocasiones se juntan dos palabras en una, como en la expresión شرايك para preguntar “cómo estás”, o se separan como en شورايك (la hamza se puede escribir o no), en lugar de ما رأيك. Al hablar, casi todos los dialectos hacen desaparecer la ن en verbos de la segunda persona singular femenino, pero en la mayoría de los dialectos de la península arábiga y el Golfo se mantiene, como por ejemplo تريدي o تريدين (quieres). También hay diferencias en la manera que se forma el singular y el plural de una región a otra. La palabra رجل, “hombre”, y su plural رِجال en dialecto egipcio son راجل en singular y رْجال y رِجّالة en plural, en la mayoría de dialectos del Levante se dice رِجّال y el plural es رْجال, mientras que en dialecto kuwaití se usa رايل o رَيّال y el plural es رياييل.

El árabe clásico es la lengua de todos

A pesar de la cantidad de dialectos árabes y sus diferencias, es motivo de orgullo para todo árabe que la lengua clásica en la que te hablo la leen y escriben 150 millones de seres humanos. Es la lengua en la que se conserva su ciencia y su literatura, y todo lo que sus mentes maravillosas han producido y producirán, la lengua en la que se expresan sus sentimientos, emociones y principios.

Con poco que se eleve desde cualquier emisora árabe la voz del presentador hablando esta bella lengua, todos, desde el más instruido al más corriente, en cualquier rincón de la vasta nación árabe, entienden lo que dice. Si un lector árabe coge cualquier periódico, sea cual sea el país desde el que se publicó, lo leerá de principio a fin sin que le haya costado entender una sola palabra. Y si ve una película en la que se hable árabe clásico, ¡entenderá el más mínimo cuchicheo! De igual manera ocurre con los programas de televisión que usan árabe clásico.

Dado que, como sabes, el entendimiento mutuo entre emisor y receptor no es posible si el símbolo utilizado (la palabra) no despierta la misma imagen en la mente de ambos, en ocasiones es imposible que dos árabes de países diferentes se entiendan, pues a pesar de que hablan lenguas que se consideran ramas de la lengua árabe compartida entre ambos, el símbolo que usa uno es distinto del símbolo que usa el otro. Es por ello que si quieren comunicarse deben de recurrir a su lengua original (el árabe clásico), pues ambos conocen la totalidad de los símbolos.

El árabe clásico antiguo y el moderno

Por último, una vez que has aprendido que “el árabe clásico” es la lengua que comparten todos los árabes desde el Golfo hasta el Océano, y que solo con ella pueden entenderse y comunicarse, ha llegado el momento de que te preguntes si esta lengua “clásica” es la misma que leían y escribían nuestros abuelos, o si ha cambiado mucho o poco.

Si estudiamos los textos antiguos podemos hacer las siguientes observaciones:

Primero: El árabe clásico antiguo no se diferencia del árabe clásico que leemos hoy en lo relativo a la manera de formar las palabras y de generar y ordenar oraciones.

Segundo: No se observan diferencias entre la lengua antigua y la moderna en lo que respecta al singular, el dual y el plural, el masculino y el femenino, el participio activo y el pasivo, los nombres de acción, la conjugación de los verbos, etc.

Tercero: No hay ninguna diferencia entre el primer árabe y el árabe actual en cuanto a las funciones de las palabras dentro de la oración.

Cuarto: Hay palabras y verbos en árabe que hoy en día no usamos, o bien se usan muy poco, y es difícil encontrárselas en algún texto. Por ejemplo los verbos حَرَى, اخلَوْلَقَ o كَرَبَ, que tienen el significado de كادَ y أَوْشَكَ, que sí que seguimos utilizando. O السجنجل para referirse al espejo, o الذؤابة, que quiere decir una trenza de pelo suelta, o السِّرحان para llamar al lobo. Hay muchísimas palabras como esas.

Quinto: Te encontrarás en los textos árabes antiguos palabras y expresiones relacionadas directamente con el ambiente desértico en el que vivían nuestros abuelos, que describen los animales, vegetales y minerales que allí había. Esas palabras y expresiones no tienen gran importancia en nuestra vida actual, en la que coches, aviones y trenes han ocupado el lugar de la mayoría de los medios de transporte antiguos.

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Lebneniyet: Las formas derivadas (I): Forma II (فعّل) – Teoría http://www.tamarbuta.com/lebneniyet-las-formas-derivadas-i-forma-ii-%d9%81%d8%b9%d9%91%d9%84-teoria/ http://www.tamarbuta.com/lebneniyet-las-formas-derivadas-i-forma-ii-%d9%81%d8%b9%d9%91%d9%84-teoria/#comments Sat, 05 Jul 2014 11:19:52 +0000 Ana Iriarte http://www.tamarbuta.com/?p=1621 Si hay algo que desanima al estudiante principiante de árabe (además, por supuesto, de los benditos plurales fractos) son las formas derivadas. Cuando creías que ya sabías conjugar decentemente verbos en presente y pasado, te vienen con eso de que cada verbo (o más bien cada raíz) puede tener hasta nueve formas derivadas, cada una con sus correspondientes particularidades que hay que tener en cuenta a la hora de conjugar.

Recuerdo perfectamente la clase en la que nos las presentaron. Recuerdo mi desánimo y mi empeño en memorizar las formas y sus conjugaciones desde el principio (sin saber muy bien para qué me iban a servir) en tablas más o menos así:

Tabla de conjugación de las formas deriivadas

Tabla de conjugación de las formas derivadas

Mientras tanto, mi profesora (que de esto sabe un rato) insistía e insistía en que lo más importante era que cada forma traía consigo un matiz concreto, que modifica el significado del verbo. Así, la forma II (فعّل) y la IV (أفعل) remarcaban la causalidad de la acción o indicaban una acción realizada a la fuerza, la forma V (تفعّل) expresaba reflexividad, la forma VI (تفاعل ) reciprocidad, la VII y la VIII solían traer consigo una marca de impersonalidad…

Solo el tiempo me hizo darme cuenta de que únicamente comprendiendo e interiorizando los matices de cada forma, éstas podrían convertirse en mis aliados. Así, por cada raíz que conociera, podría adivinar o intuir el significado de otros 9 verbos derivados de la misma sin necesidad de memorizar listas interminables de verbos. Aunque el árabe nunca nos lo pone tan fácil. Centrémonos por ejemplo en las formas II (فعّل) y IV (أفْعَلَ).

  • La forma II (فعّل) se construye añadiendo una shadda  (ّ ) a la segunda radical:

Añade un matiz causativo a la acción del verbo, y convierte en transitivos algunos verbos intransitivos en forma I.

  • حرك significa “moverse” mientras حرّك significa “hacer algo moverse” o “mover algo”.
  • مرّ  significa “pasar” mientras مرّر significa “hacer pasar algo”.

Añade un matiz de intensidad o exageración al verbo, especialmente si éste es transitivo en su forma I.

  • كسر significa “romper” mientras كسّر significa “romperse en mil pedazos”.
  • جمع  significa “reunir” o “juntar” mientras جمّع significa “acumular”.

 

  • La forma IV (أفْعل) se construye añadiendo un alif (أ) a la forma I y poniendo un sukun (ْ ) en la primera radical:

Como la forma II, añade un matiz causativo a la acción del verbo, y convierte en transitivos algunos verbos intransitivos en forma I.

  • خرج significa “salir” mientras أخرج significa “hacer algo salir” o “sacar”.
  • تعب  significa “estar cansado” mientras أتعب significa “cansar a alguien”.

 

He aquí el dilema. Si ambas formas añaden un mismo matiz, ¿cómo sabemos cuál de las dos debemos utilizar?

En el fusha, la respuesta está en el uso. A base de práctica y mucha lectura llegará el momento en el que simplemente una forma nos suene mejor o más familiar que la otra. Incluso existen verbos como سمع, ضحك  o فرغ   que nos lo pondrán fácil al poseer ambas formas derivadas (II y IV) con idéntico significado.

Por suerte, la inteligencia práctica de los hablantes de algunos dialectos como el libanés decidió simplificar complicaciones gramaticales como ésta decantándose por una de las dos formas, en este caso, la forma II, haciendo casi desaparecer del dialecto la forma IV.

En esta tabla hemos intentado recopilar algunos de los que consideramos los verbos en forma II más comunes entre los hablantes de dialecto libanés y por lo tanto de más utilidad para el estudiante de árabe. ¡Esperamos que os sirva!

 

FORMA I

SIGNIFICADO

FORMA II

SIGNIFICADO

EJEMPLO

طلع

Salir

طلّع

Sacar

  • طلّعت المفاتيح من جزداني؟
  • ?Talla3t l mfeti7 men jezdene
    • ?Sacaste las llaves de mi bolso¿

فات (يفوت)

Entrar

فوّت

Meter

Dejar entrar

  • رحنا عالبار بس ما فوّتونا
  • Ro7na 3al bar bas ma fawwatuna
    • Fuimos al bar pero no nos dejaron entrar

طار (يطير)

Volar

طيّر

Hacer volar  Colocar (drogas)

  • حطّو سيارة مفخخة قدام البناية وطيّروها
  • Hatto siyara mfakhakha 2eddem el bineye w Tayyaroua
  • Pusieron un coche bomba enfrente del edificio y lo hicieron volar por los aires

مرق

Pasar

مرّق

Hacer pasar  Pasar algo

  • المعلّمة مرّقت كتير وراق
  • El m3allme marra2et ktir wre2
    • La profesora pasó (repartió) muchas hojas

مشى

Andar

مشّى

Hacer andar  Dejar pasar

  • يعرف أنو نكتة كتير بيخة بس مشّينا!
  • Ba3ref enno nekte ktir beykha bas mashiina!
    • Ya se que la broma es muy mala pero venga, pásamela

نطّ

Saltar

نطّط

Hacer saltar

  • لعبنا بالماي وتطّطنا السمك
  • L3abna bel may w naTTaTna el samak
    • Jugamos en el agua e hicimos saltar a los peces

دار (يدور)

Encenderse

دوّر

Encender

  • فيك تدوّر الأي سي؟
  • ?Fik tdawwer el AC
    • Puedes encender el aire ??acondicionado

طفى

Apagarse

طفّي

Apagar

  • ما طفّيط الضو مبارح وأكلوني البرغش
  • Ma Taffeyt el Daw mbere7 w akaloune el barghash
    • No apagué la luz ayer y me han comido los mosquitos

رهق

Aburrirse

زهّق

Aburrir

  • هيدا الصف كتير بيزهّق
  • Hayda es saf ktir byzahhe2

    • Esta clase es aburridísima

ضحك

Reírse

ضحّك

Hacer reír

  Ser gracioso

  • هيدا الزلمة كتير بيضحّك
  • Hayda ez zalame ktir byDa7ek
    • Ese tío es graciosísimo

يأش

Estar desesperanzado

يأٍّس

Desesperanzar

  • كان بدها تكون ممثلة بس أهلها يأّسوها
  • Ken badda tkoun mmassle bas ahla ya22asoua
    • Quería ser actriz pero su familia la desanimó

بكى

Llorar

بكّي

Hacer llorar

  • لازم اترك زياد. كل يوم عم بيبكّيني
  • Lezem etrok Ziad. Kel yom 3am bybakkine
    • Tengo que dejar a Ziad. Me hace llorar todos los días

زعل

Estar triste

زعّل

Entristecer  Apenar

  • كل ما بنام برّات البيت بزعّل أمي
  • Kel ma bnem barrat el bet bza33el emme
    • Siempre que duermo fuera de casa le doy un disgusto a mi madre

 ساق (يسوق)

Conducir

سوّق

Dejar conducir

  • هيدك النهار مارون سوّقني سيارتو
  • Haydek el nhar Marun sawwa2ne siyarto
    • El otro día Marún me dejó conducir su coche

سمع

Escuchar

سمّع

Hacer escuchar

  • سمّعتك آخر غنية تابع مشروع ليلى؟
  • Samma3tik ekher ghanniye tab3a Mashrou3 Leila?
    • Te he enseñado (hecho escuchar) la última canción de Mashrou Leil?a

طعم

Alimentarse

طعّم

Alimentar

  Dar de comer

  • طعّمت بنت أختي تفاحة
  • Ta33amet bent ekhte tffe7a
    • Le di de comer una manzana a mi sobrina

ذاق (يذوق)

  Probar

(comida)

ذوّق

Dar a probar

  • بعد ما دوّقتك ملوخية أمي؟ أطيب شي بالعالم!
  • Ba3d ma dawwaytek mloukhiyet emme? Atyab shi bel 3alam!
    •  ¿Aún no te di a probar la Moloukhiye de mi madre? ¡Es lo más rico del mundo!

نطر

Esperar

نطّر

Hacer esperar

  • سوري! كان في كتير عجقة! نطّرتك كتير؟
  • ?Sory! Ken fi ktir 3aj2a! NaTTartak ktir
    • Lo siento! Había mucho atasco. ¿Te he hecho esperar mucho?x

Muy pronto ilustraremos con música el uso de estos verbos en próximos posts :)

Y a todos los lectores de Ta Marbuta que conocen otros dialectos les animamos a que compartan con nosotros su sabiduría. ¿Se ha simplificado esta complicación de la misma forma en el dialecto marroquí, jordano o saudí?

¡Esperamos vuestros comentarios!

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La insoportable pesadez de las harakat http://www.tamarbuta.com/la-insoportable-pesadez-de-las-harakat/ http://www.tamarbuta.com/la-insoportable-pesadez-de-las-harakat/#comments Sun, 16 Mar 2014 13:48:59 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1543 Las vocales finales (الاعراب) son una pesadilla: lastran la lectura, ralentizan la dicción, desvían el foco de atención de la comprensión a la pronunciación y se rigen por unas reglas en ocasiones de lo más intrincadas. No es de extrañar que casi todos los dialectos (al menos todos de los que sé algo) se hayan desecho de ellos y solo mantengan algunas de estas terminaciones (especialmente la فتحة تنوين) de manera residual. Por más que se nos intente tranquilizar cuando aprendemos y se nos diga que en la práctica las vocales finales no se pronuncian, lo cierto es que sí hay que saber colocarlas si se quiere leer con cierta elegancia; pues por mucho que puedan decirse frases enteras sin necesidad de pronunciar las vocales finales (por ejemplo, أكل الولد التفاحة في البيت), basta introducir una idafa (por ejemplo, أكل الولد تفاحته في بيته) para tener que enfrentarse al balbuceo y la duda que supone una lectura en voz alta. A este fenómeno se refiere Zakareya Ouzon (زكريا أوزون) cuando afirma en su libro جناية سيبويه، الرفض التام لما في النحو من أوهام (El crimen de Sibawayh: Un rechazo total a la gramática árabe y sus alucinaciones, publicado por la editorial libanesa Riad El-Rayyes en 2002 y actualmente imposible de encontrar en las librerías, si bien quien esté interesado puede descargarlo aquí) lo siguiente:

إننا نجد أن كثيرًا منا يقرأ النص العربي مراعيًا قواعد النحو أولًا ثم المعنى، فهو مهتم بأن يرفع وينصب ويجزم قبل أن يفهم، وهناك من يعود ليقرأ النص قراءة صامتة بعد    قراءته الجهرية ليستوعب المعنى تمامًا، أي أن الشكل أساس القراءة الصحيحة ثم يأتي بعد ذلك المضمون الذي كثيرًا ما نطوعه غصبًا عنه ليخضع لقواعد النحو (الشكل).ا

Vemos a muchos de nosotros leer el texto árabe prestando atención antes a la gramática que al significado, preocupados por colocar la damma, la fatha o el sukun y no por entender. Hay quien vuelve a leer el texto en silencio tras la lectura en voz alta para comprender por completo su significado. Es decir, la vocalización es la base de la lectura correcta, y a continuación viene el contenido, a quien sometemos  a la gramática (la vocalización) en contra de su voluntad.

¿A qué se debe ese foco tan concentrado en las vocales al final de las palabras cuando podríamos considerar su valor semántico redundante? ¿Cómo es posible que no hayan desaparecido de manera natural, si es un elemento que hace sufrir considerablemente a los propios nativos y es tan poco económico? Ouzon, en el libro mencionado (una diatriba contra todos los planteamientos de la gramática árabe clásica, en ocasiones con más juicio que otras), le echa la culpa a Sibawayh (سيبويه), el persa que en el siglo VIII sentó las bases de la gramática árabe:

إنّ سيبويه لم ينجح في عقلنة قواعد اللغة العربية ـ وهو ما سنراه لاحقًا — والسبب ببساطة يعود إلى أن سيبويه — كونه فارسي الأصل — قام بوضع قواعد لأمثاله في ذلك الوقت كي لا يلحنوا في لفظ كلمات اللغة العربية — لغة العلم والمعرفة آنذاك — لذلك فقد انصبّ اهتمام سيبويه على النقل وعلى حركة أواخر الكلمات. وجاء للأسف — من بعده بعض العرب ليعتمدوا تلك القواعد وليعتبروها قواعد لغتهم وقرآنهم، وأخذوا يعملون العقل في إيجاد التخاريج لما يشذ عما جاء به سيبويه، عوضّا عن إعمال العقل في إيجاد البديل النافع، المنظقي، فتأثير الزمن مثلًا عند سيبويه في الأفعال غائب والفعل في الزمن الحاضر سمي بالفعل المضارع لأنه يضارع الاسم في حركاته

Como veremos, Sibawayh no tuvo éxito en su intento de racionalizar la lengua árabe, y el motivo es simple: Sibawayh, de origen persa, creó esas reglas para sus contemporáneos persas, para que no erraran al pronunciar las palabras de la lengua árabe, que entonces era la lengua de la ciencia y el saber. Es por ello que el interés de Sibawayh se volcó en la transmisión y en las vocales finales de las palabras. Por desgracia, detrás de él llegaron los árabes y consideraron que esas eran las reglas de su lengua y su Corán, y se esforzaron en encontrar aclaraciones para las carencias de la obra de Sibawayh, en lugar de esforzarse en buscar una alternativa más útil, más lógica. Por ejemplo, la influencia del tiempo en los verbos está ausente para Sibawayh, quien llama al tiempo presente tiempo mudaria’ [مضارع, en gramática se traduce por "imperfectivo", pero su significado original es "semejante", "similar"], dada su semejanza con el sustantivo en las vocales finales.

No obstante, y aunque en la mayoría de los casos la manera en que ordenamos una frase por sí sola valga para aclarar las funciones de cada elemento en la oración (aun sin harakat puede verse una diferencia entre أكل الولد الأسد y أكل الأسد الولد), lo cierto es que las vocales finales están cargadas de significado, si bien solo a partir de ciertos niveles de tiquismiquismo. Pongamos dos ejemplos. Un padre y su hijo están observando las estrellas en el campo, y el niño, maravillado por la belleza de la escena, exclama: ! ما أجملُ السماء, a lo que el padre responde: النجوم. ¿Por qué contestó el padre así? Porque el niño, al poner damma a أجمل (al hacerla مرفوع), está dando a entender que ما es ما الاستفهامية, por lo que interpreta que el niño está preguntando qué es lo más bello del cielo. Si hubiera querido exclamar (اسلوب التعجب), debería haber dicho ما أجملَ السماء, y en ese caso sí que estaría alabando la belleza del cielo (cuando tras ما va un superlativo indefinido منصوب, se trata de una ما التعجبية). El segundo ejemplo es un clásico. Si digo أكلت السمكة حتى رأسها, ¿llegué a comerme la cabeza del pescado o no? Depende de cómo vocalice رأسها:

    • Si digo أكلت السمكة حتى رأسَها, me comí el pescado y la cabeza. En este caso حتى es حرف عطف (partícula copulativa), y por lo tanto los dos elementos que une comparten función y vocalización (son مفعول به, complemento directo, de أكلت). Es decir, “me comí el pescado, incluida la cabeza”.
    • Si digo أكلت السمكة حتى رأسِها, me comí el pescado hasta llegar a la cabeza, y ahí paré. En este caso حتى es حرف جر (preposición), y por lo tanto lo que le sigue vocaliza con kasra. Es decir, “me comí el pescado hasta la cabeza”.
    • Si digo أكلت السمكة حتى رأسُها, me comí el pescado y me comí la cabeza. En este caso (el más rarito, pero se puede dar), حتى es حرف ابتداء (partícula de inicio), y lo que le sigue es un مبتدأ cuyo خبر es elíptico (se supone que es أكلته). Es decir “me comí el pescado y hasta la cabeza”.

سمكة   Nos pueden gustar poco o nada, las harakat no van a moverse de su sitio, y como hemos visto lo cierto es que portan sus matices. Así que si queremos hablar un correcto fusha no nos queda otra que resignarnos a su autoridad, por despótica y arbitraria que pueda parecer en ocasiones, y aprender a pronunciar esos garabatillos que tan etéreos parecen en la escritura y tan pesados caen en el cerebro.

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La gramática árabe según el punto de vista (II) http://www.tamarbuta.com/la-gramatica-arabe-segun-el-punto-de-vista-ii/ http://www.tamarbuta.com/la-gramatica-arabe-segun-el-punto-de-vista-ii/#comments Sun, 17 Nov 2013 19:27:51 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1447 Hace unas semanas nos preguntábamos cuál era la mejor manera de aprehender la gramática árabe, si siguiendo una descripción “a la europea” o siguiendo una descripción “a la árabe”. A priori, pese a que una descripción a la europea nos vaya a resultar más directa y digerible, lograremos un conocimiento más profundo de la lengua si la estudiamos tal y como la han concebido desde hace siglos sus propios hablantes. Sin embargo, no es esa una tarea fácil, ya que la que llamamos “gramática árabe árabe” puede ser desquiciantemente enrevesada.

Un ejemplo sencillo: Ante la frase جلس الرجل على الكرسي, tanto la gramática árabe árabe como la gramática árabe a la europea verían en جلس un verbo (فعل) y en الرجل un sujeto (فاعل). Aunque, como bien remarcó Aram en los comentarios de la primera parte de este post, los conceptos de sujeto y فاعل no son equivalentes, en este ejemplo ambos cumplen la misma función, por lo que podemos decir que la relación semántica entre ambos elementos y la gramatical coinciden en los dos enfoques.

Sin embargo, demos un pequeño giro a la frase y hagámosla nominal: الرجل جلس على الكرسي. La relación semántica entre الرجل y جلس sigue siendo la misma, pero en este caso los dos enfoques gramaticales difieren: mientras que para una gramática a la europea الرجل seguiría siendo sujeto y جلس verbo, la gramática árabe árabe complica un poco las cosas.

Antes de seguir conviene dejar claro un concepto básico. Al igual que tradicionalmente una oración necesita de sujeto y predicado para considerarse como tal, para la gramática árabe árabe una oración (جملة) la forman dos elementos indispensables, المسند y المسند اليه, un concepto similar al de sujeto y predicado que literalmente sería algo así como “el apoyo y lo apoyado”. En una oración verbal (جملة فعلية) el مسند sería el verbo (فعل) y el مسند إليه el sujeto (فاعل), mientras que en una oración nominal el مسند sería su predicado(خبر) y el مسند إليه su sujeto (مبتدأ).

Aunque uno de los dos aparezca elidido, para comprender la gramática de la frase hay que rescatarlo como sea. Así, por ejemplo, en la oración nominal الولد في البيت encontramos dos sintagmas. Uno de ellos, الولد, actúa de مبتدأ, pero el segundo es un sintagma preposicional que no puede existir de forma independiente (los sintagmas preposicionales siempre dependen de algún otro elemento). ¿Dónde está el خبر? Hay que rescatarlo: se trata de un خبر elíptico que, por convención, se supone que es كائن (“es, está”). Una vez que tenemos un مسند y un مسند إليه podemos quedarnos tranquilos.

Volvamos ahora a la oración anterior, الرجل جلس على الكرسي, y analicémosla. Es una oración nominal (جملة اسمية), pues comienza con un sustantivo (اسم) que actúa como مبتدأ. Como sabemos, el خبر debe de ser otro sustantivo o un adjetivo (صفة), pero en esta oración al مبتدأ le sigue un verbo. ¿Dónde está el خبر, pues? En efecto, es el verbo que está actuando como خبر, pero no es خبر (o, como se dice en jerga de análisis sintáctico, es un فعل ماض في محل رفع خبر). Este verbo forma a su vez una oración verbal (جملة فعلية) formada por un verbo (فعل) explícito y un sujeto (فاعل) elíptico que hay que suponer y que será هو o الرجل (o en jerga والفاعل ضمير مستتر جوازًا تقديره هو).

Como vemos, la gramática árabe árabe sigue una lógica y tiene una coherencia en su conjunto, pero para nosotros puede en principio resultar muy intrincada y nos obliga a un laborioso ejercicio de reestructuración de concepciones. Eso por no hablar de la cantidad de conceptos nuevos a los que hay que acostumbrarse y de una casuística muy detallada que puede llegar a ser verdaderamente abrumadora.

¿Es necesario complicarse tanto la vida? Quizá para aprender la lengua no haga falta, pero al que quiera comprenderla y capturar parte de su espíritu no le queda más remedio que adentrarse por esos enrevesados caminos. A buen seguro habrá momentos en los que el caminante dude que lleven siquiera a ningún sitio, pero confío en que sepa detenerse a admirar el paisaje y contemplar las flores, pues, como suele ocurrir, lo más hermoso es el viaje.

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Nota: Al lector curioso que quiera estudiar la gramática “a la árabe” le remito, en español, al Manual de sintaxis árabe de Nieves Paradela, muy claro y abundante en ejemplos. Para un estudio más pormenorizado yo uso جامع دروس العربية de مصطفى الغلاييني, que es más antiguo y mucho más árido, pero aún así es tremendamente completo sin ser ilegible. Seguramente conozcáis bastantes más. ¿Alguna sugerencia?

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La gramática árabe según el punto de vista (I) http://www.tamarbuta.com/la-gramatica-arabe-segun-el-punto-de-vista-i/ http://www.tamarbuta.com/la-gramatica-arabe-segun-el-punto-de-vista-i/#comments Sun, 29 Sep 2013 16:39:46 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1374 El estudiante de árabe tiene que enfrentarse una y otra vez con comportamientos gramaticales desconcertantes: que si tres casos, que si los plurales de cosas concuerdan en femenino, que si el número es del 3 al 10 lo de después va de una manera y si es del 11 al 99 va de otra… Normalmente uno los tacha de ilógicos y se resigna a aprenderse la regla de memoria.

Sin embargo, la gramática de la lengua tiene sentido en sí misma, los fenómenos gramaticales son así y punto, y nosostros tenemos que limitarnos a describirlos. Sin embargo, la manera con que decidimos describirlos puede cambiar nuestra comprensión de estos fenómenos, aclararlos o enturbiarlos.

Normalmente en España describimos la gramática árabe ajustándola a un sistema que podríamos llamar “occidental” (ruego a filólogos y lingüistas que afinen el término, que yo no soy experto), encajonándola en conceptos como “acusativo”, “genitivo”, “conjugación”, “sujeto”, etc. Sin embargo, tradicionalmente los árabes han descrito su gramática usando un sistema bastante diferente y que pocas veces se enseña aquí. Se trata del علم النحو.

La gramática árabe explicada según el modelo árabe (llamémosla, para entendernos, la “gramática árabe árabe”) nos puede aclarar reglas a priori absurdas, como veremos ahora, y otras tantas veces nos va a dejar más estupefactos que al principio, como veremos más adelante. Os lo ilustraremos con un ejemplo.

La concordancia entre verbo y sujeto

Es bien sabido que, si una oración comienza con un verbo, el sujeto concuerda en género pero no en número. En cambio, si se empieza la oración con el sujeto, el verbo que le sigue concuerda tanto en género como en número. Así, decimos ”ذهب الاولاد الى المدرسة”, pero “الأولاد ذهبوا إلى المدرسة “. El que estudia esta regla con la mentalidad de “sujeto y verbo” está condenado a aprenderla de memoria como un capricho de la lengua. Sin embargo, la gramática árabe árabe, nos ilumina sobre la lógica de este fenómeno basándose en dos reglas básicas:

  • Solo las oraciones verbales (الجمل الفعلية) tienen sujeto (فاعل).
  • Un verbo no admite dos sujetos.

De este modo, la oración ذهب الأولاد إلى المدرسة es verbal (جملة فعلية), y el sujeto (فاعل) del verbo (فعل) es أولاد. En cambio, la oración الأولاد ذهبوا إلى المدرسة es nominal (جملة اسمية), y como nos justifica la gramática árabe árabe, الأولاد no es el sujeto del verbo, sino lo que podríamos llamar el sujeto de la oración (المبتدأ), y ذهبوا es lo que podríamos llamar el predicado de la oración (الخبر), formado a su vez por una oración verbal, con su verbo (فعل) y su sujeto (فاعل).

¿Aún no está claro? Normal, porque falta un dato revelador: en la oración verbal ذهبوا, en realidad el فعل es  solo ذهب, ¡y su فاعل es la وا!* ¡Guau! ¿Cómo se explica eso? Fácil, aunque no evidente: estrictamente hablando, para la gramática árabe árabe no existe una “conjugación” como tal para los verbos en الماضي, sino que al verbo se le añaden pronombres u otros sufijos. ¿Y qué clase de pronombre ese esa و? Un pronombre pegado (متصل) en nominativo (مرفوع).

Según sabemos, hay dos tipos de pronombres, los separados (منفصل) y los unidos (متصل), y tres casos para los nombres (رفع، نصب و جر). Si cruzamos esos datos, para cada pronombre hay 6 formas (en realidad 5, porque no existe el  ضمير منفصل للجر)**. Veamos las de tercera persona de plural masculino:

للرفع للنصب للجر
منفصل هم إياهم
متصل و ـهم ـهم

Así, al decir ذهبتَ، ذهبتُ، ذثبتِ، ذهبتم، ذهبتن، ذهبوا، ذهبن، ذهبا، ذهبتما وذهبنا, en realidad estamos diciendo en una misma palabra su verbo y su sujeto, por eso podemos decir “النساء ذهبن” pero no “ذهبن النساء”. En el segundo ejemplo se estarían encontrando dos sujetos, y eso está prohibido. Por cierto, la ت de tercera persona femenina de singular (ذهبت البنت) no es pronombre, sino marca de femenino, por eso se admiten tanto ذهبت البنت como البنت ذهبت.

Como vemos, un fenómeno aparentemente ilógico encuentra su explicación dependiendo del sistema que se utilice para describir la gramática de la lengua. La gramática árabe árabe puede explicar otros muchos fenómenos “raros” de forma sorprendentemente simple y satisfactoria. ¿Significa eso que hay que descartar los sistemas gramaticales de inspiración europea y abrazar la gramática árabe clásica? Yo no iría tan lejos, pues, como veremos en el próximo post, la gramática árabe árabe tiene una capacidad para rizar tres veces el rizo

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* Nota para puristas y tiquismiquis: El pronombre propiamente dicho es و, la ا es un añadido gráfico.

**Otra nota para puristas y tiquismiquis: Técnicamente un pronombre no tiene caso (no es ni مرفوع ni منصوب ni مجرور), pues los pronombres no admiten caso, sino que son palabras “construídas” (مبنية) que están en el lugar que le correspondería al nombre que sustituyen (في محل رفق، في محل نصب أو في محل جر).

 

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¿Quién dijo que si hablamos árabe dejamos de ser cool? http://www.tamarbuta.com/quien-dijo-que-si-hablamos-arabe-dejamos-de-ser-cool/ http://www.tamarbuta.com/quien-dijo-que-si-hablamos-arabe-dejamos-de-ser-cool/#comments Wed, 05 Jun 2013 19:34:03 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1315 Hace unos meses compartió Zoubida Hamdaoui en la página de Facebook de “Arabistas por el mundo” la grabación de una charla que Suzanne Talhouk (سوزان تلحوق), presidenta de la asociación فعل أمر, ofreció durante TEDxBeirut bajo el título «”مين قال انه إذا حكينا بالعربي منبطل “كول». Me cautivó por dos motivos: porque es un testimonio de la situación lingüística en Líbano y porque la oradora tiene un acento encantador. Así que me lancé y lo subtitulé, el resultado lo podéis ver a continuación (o aquí, si no se carga abajo), amablemente revisado por Sebastian Betti (para activar los subtítulos hay que pinchar en el recuadro con las dos ces que hay abajo a la derecha):

Click here to view the embedded video.

A toro pasado me pregunto, ¿por qué lo traduje, si supuestamente a quien le interese el tema sabrá árabe, y a quien no sepa árabe no le interesará? Supongo que por amor al arte, pero me imagino que los subtítulos podrán ser útiles para quien no tenga un nivel muy alto de árabe o para quien no conozca el dialecto libanés.

Y ya que en este blog tengo libertades plenas, hago uso del derecho a las notas al pie:

  • Gibran Khalil Gibran no necesita presentación, pero son de mencionar los ecos de su visión de la lengua en esta charla, por ejemplo el poder de la creatividad o la pertinencia de tomar prestado del extranjero pero sin dejarse dominar.
  • “Libertad, soberanía, independencia” (حرية، سادة، استقلال) es el lema de la que se conoce como Revolución de los Cedros.
  • تقبرني (en femenino تقبريني) es un apelativo cariñoso muy libanés y muy de abuela, aunque lo utiliza todo el mundo. Literalmente significa “entiérrame”, es decir, te quiero tanto que quiero que vivas más que yo, así que ójala me sobrevivas y seas tú quien me entierre, y no al revés. Se le puede dar un giro más cariñoso aún diciendo تقبرني طيزك (literalmente, “que me entierre tu culo”).
  • La canción de Fairouz a la que se refiere es يا ريت منن.
  • Cuando critica el uso de letras occidentales y números para transcribir el árabe (práctica muy común en Facebook, Whatsapp y otros medios juveniles y no tanto). Aquí tenéis una descripción más detallada de este tipo de transcripción. Por cierto, la palabra que dice en el video es معقول, “razonable, lógico”, se usa mucho en dialecto en tono interrogativo para expresar la idea de “¿en serio?” o “¿será posible?”, o precedida de la partícula de negación مش para decir “¡no puede ser!”, “¡imposible!” o “esto no es normal”. Supongo que la ha elegido porque es muy recurrente y tiene un par de números al ser transcrita: “ma32oul”.
  • Si os fijáis, en el proyector aparece escrito “مرحبا، كيفك؟ منيح؟”, arabización del más común saludo libanés “Hi! Kifak? Ça va?”, alabado por muchos (que se enorgullecen del multilingüísmo libanés) y criticado por otros tantos. (Gracias Nur por la observación)

 

 

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El futuro de la lengua árabe según Khalil Gibran http://www.tamarbuta.com/el-futuro-de-la-lengua-arabe-segun-khalil-gibran/ http://www.tamarbuta.com/el-futuro-de-la-lengua-arabe-segun-khalil-gibran/#comments Mon, 29 Apr 2013 20:22:53 +0000 Tony Galán http://www.tamarbuta.com/?p=1278 Tras semanas de inactividad, os traemos un interesante artículo del célebre escritor libanés Gibran Khalil Gibran. Lo escribió a principios de los años 20 del siglo pasado en respuesta a unas preguntas que le propuso la revista egipcia Al-Hilal (الهلال) en torno a la lengua árabe. En las respuestas trata temas de lo más diverso: el estado de desarrollo de la lengua árabe, los efectos de la influencia extranjera en la lengua y el espíritu de la nación, su opinión sobre los dialectos y el papel que juegan los usuarios en la evolución de la lengua.

Es significativo reflexionar sobre los peligros que anuncia Gibran (la encrucijada en la que se encuentra la lengua, entre la imitación ciega al pasado y la imitación ciega a lo occidental), y el estado actual de la lengua. ¿Ha conseguido superar esa encrucijada? ¿Hasta dónde ha sido impulsada por la fuerza creativa?

Aunque hizo su primera aparición en la revista que mencionamos, aparece publicado en la obra البدائع والطرائف, que recoge varios artículos y poemas de Gibran y que han publicado numerosas editoriales. Es un artículo bastante conocido, pero desconocemos si existe traducción española. De existir, no es accesible vía internet, así que lo he traducido para traéroslo. A continuación algunos fragmentos que consideramos más relevantes, como el uso de la lengua árabe y el papel de los dialectos, pero merece la pena leerlo completo. El que quiera hacerlo tiene acceso a la traducción completa aquí: El futuro de la lengua árabe

 

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El futuro de la lengua árabe

- ¿Cuál es el futuro de la lengua árabe?

La lengua no es más que una manifestación de creatividad, tanto del conjunto de la nación como de la nación misma. Si la fuerza creativa se adormece, la lengua detiene su curso, y con la detención viene el retroceso, y con el retroceso la muerte y la desaparición.

Por eso, el futuro de la lengua árabe pende del futuro del pensamiento creativo que se encuentra (o no) en el conjunto de países que la hablan. Si ese pensamiento está presente, el futuro de la lengua será tan espléndido como su pasado, pero si no lo está, su futuro será igual que el de sus hermanos el siríaco y el hebreo.

Pero, ¿qué es esta fuerza a la que llamamos “fuerza creativa”?

Es un impulso que empuja la nación hacia delante. Tiene el corazón hambriento, sediento, anhelante de lo desconocido, y en su alma hay una cadena de sueños que persigue noche y día, en la que no puede cumplir un eslabón si antes no ha añadido la vida un nuevo eslabón al extremo opuesto. Es el talento del individuo y el entusiasmo del grupo, pues ¿qué es el talento individual sino la capacidad de hacer palpables las tendencias latentes del grupo? Así, el poeta durante la Yahiliya se preparaba, pues los árabes se estaban preparando; y crecía y se extendía durante la expansión islámica, pues los árabes estaban en un periodo de crecimiento y extensión; y se dividía en la época de los muladíes, pues el Islam estaba en proceso de división. El poeta siguió creciendo, progresando, bullendo, unas veces surgía como filósofo, otras como médico, y otras como astrónomo. Hasta que el sopor pesó sobre la fuerza creativa de la lengua árabe y los poetas se volvieron versificadores,  los filósofos teólogos, los médicos curanderos y los astrónomos astrólogos.

Si es cierto lo arriba expuesto, el futuro de la lengua árabe es rehén de la fuerza creativa del conjunto de países que la hablan. De este modo, si esos países poseen una entidad propia y una unidad significativa, y si su fuerza creativa despierta tras ese largo letargo, el futuro de la lengua árabe será tan espléndido como su pasado. Si no, no.

- ¿Cómo es preferible que influya el proceso de civilización europeo y su espíritu occidental?

La influencia no es más que un tipo de alimento que la lengua toma de fuera, lo mastica, lo traga, y asimila en su propio organismo vivo lo que le es de provecho, de igual manera que un árbol transforma la luz, el aire y los nutrientes de la tierra en ramas, hojas, flores y frutos. Pero si la lengua árabe no tiene diente con que masticar ni vientre con que asimilar, no solo se le escapa el alimento en vano, sino que se torna en veneno mortal. ¡Cuántos árboles engañan a la vida estando a la sombra, y si nadie los mueve a la luz del sol se marchitan hasta morir! Como ya se dijo: «Porque al que tiene, le será dado, y tendrá en abundancia; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado».

El espíritu occidental es una etapa de la historia del ser humano, un capítulo de su existencia. La existencia del ser humano es una enorme procesión que avanza siempre hacia delante, y del polvo dorado que va dejando a su paso se forman las lenguas, los gobiernos y las ideologías. Las naciones que marchan a la cabeza de esta procesión son las creativas, y el que crea influye. En cuanto a las que marchan a la cola, son las imitadoras, y el que imita se deja influenciar. Cuando Oriente marchaba delante y Occidente detrás, fue nuestra civilización la que dejó una considerable influencia en su lengua. He aquí que ahora ellos han pasado a ir por delante, y nosotros vamos detrás, con lo que es su civilización la que deja una enorme huella en nuestra lengua, nuestras ideas y nuestros valores.

Mientras que en el pasado los occidentales tomaban lo que nosotros cocinábamos, lo masticaban, lo tragaban, y asimilaban lo que les era apropiado en su organismo, actualmente son los orientales quienes toman lo que Occidente cocina y lo tragan, pero no para integrarlo como parte de su organismo, sino para acabar siendo una especie de occidentales. Esta situación me aterra y aflige, pues el Oriente se me aparece a ratos como un anciano que ha perdido los dientes, ¡y a ratos como un bebé al que aún no le han crecido!

El espíritu occidental es al mismo tiempo amigo y enemigo. Amigo si lo dominamos, y enemigo si nos domina. Amigo si le abrimos nuestros corazones, y enemigo si se los entregamos. Amigo si cogemos de él lo que nos conviene, y enemigo si nos ponemos en la situación que a él le conviene.

[...]

- ¿Ha vencido el árabe clásico a los diferentes dialectos? ¿Es capaz de unificarlos?

Los dialectos árabes están en periodo de transformación y perfeccionamiento, y sus asperezas se están limando para suavizarlos, pero ni han sido ni serán vencidos, y así debe de ser, pues son la fuente de todo lo que estimamos refinado en la retórica y el foco de lo que consideramos elegante en la elocuencia.

Todas las lenguas siguen, como cualquier otro fenómeno, el principio de que lo más adecuado es lo que prevalece, y en los dialectos hay muchos elementos que por eso mismo prevalecerán, pues son más cercanos a la idea de nación y más próximos a sus propias aspiraciones. Dije “prevalecerán”, y con ello quiero decir que se asimilarán al cuerpo de la lengua y formarán parte de su organismo.

Todas y cada una de las lenguas occidentales tienen sus dialectos, y esos dialectos cuentan con manifestaciones literarias y artísticas no exentas de encanto y belleza, ni de novedad y creatividad. Es más, en Europa y América existe una corriente de talentosos poetas que han conseguido combinar lengua estándar y dialectal en sus poemas con total armonía y eficacia. Para mí, en las canciones populares hay tantas metonimias novedosas, elegantes metáforas y  expresiones llenas de gracia e inventiva que si las pusiéramos al lado de esos poemas que, compuestos en un árabe culto, pueblan nuestros periódicos y revistas, serían como un ramillete de albahaca sobre un monte de leña, o como un grupo de muchachas cantando y danzando frente a una pila cadáveres embalsamados.

La actual lengua italiana fue durante la Edad Media un dialecto, y los eruditos se referían a ella como la lengua del «vulgo», pero, cuando autores como Dante y Petrarca la usaron para componer sus inmortales poemas, acabó convirtiéndose en la lengua italiana estándar, y el latín pasó a ser un esqueleto que, si bien es cierto que se movía, lo hacía a hombros de un cortejo fúnebre en retroceso… Los dialectos de Egipto, Siria o Irak no se encuentran mucho más lejos de la lengua de Al-Mu’arri o Al-Mutanabbi de lo que lo estaba el dialecto del «vulgo» de la lengua de Ovidio o Virgilio. Si apareciera en Oriente Medio un genio que escribiera una obra de arte en alguno de esos dialectos, ese dialecto se convertiría en lengua estándar. Sin embargo, no auguro que esto suceda pronto en los países árabes, pues los orientales se inclinan más al pasado que al presente o al futuro, ya que son, a sabiendas o no, conservadores. Así, si un grande entre ellos exhibe su ingenio está obligado a seguir las sendas retóricas que siguieron los que le precedieron, sendas que no son más que un atajo entre la cuna del pensamiento y su sepulcro.

- ¿Cuál es la mejor manera de avivar la lengua árabe?

La mejor y el única manera avivar la lengua reside en el corazón del poeta, en sus labios y entre sus dedos, pues el poeta es el mediador entre la fuerza creativa y la humanidad, el hilo que lleva las creaciones del mundo del alma al mundo de la investigación, y las decisiones del mundo del pensamiento al mundo del registro y la documentación.

El poeta es padre y madre de la lengua, que marcha por donde él marcha, se recuesta donde él lo hace, y si muere se sienta a llorar junto a su tumba hasta que pasa un nuevo poeta y se la lleva de la mano.

Y si el poeta es padre y madre de la lengua, el imitador es quien teje su mortaja y cava su tumba.

Con poeta me refiero al  inventor grande y al pequeño, al descubridor fuerte y al débil, al creador grandioso y al miserable, al que ama la vida sencilla, ya sea imam o mendigo, y al que venera los días y las noches, ya sea filósofo o guardián de una viña.

El imitador, en cambio, es el que ni descubre ni crea nada, sino que toma su vida espiritual de sus contemporáneos, y la viste con ropas confeccionadas a partir de retazos de los vestidos de sus predecesores.

Con poeta me refiero a ese agricultor que labra la tierra con un arado distinto, siquiera ligeramente, del que heredó de su padre, y tras él viene el que da a ese nuevo arado un nuevo nombre. Me refiero a ese jardinero que entre flores amarillas y rojas cultiva una tercera flor color naranja, y tras él llega el que da a esa nueva flor un nuevo nombre. Me refiero a ese sastre que teje sus propios diseños y bordados, distintos a los de sus vecinos, para que otro le dé a esta tela un nuevo nombre. Con poeta me refiero al marinero que iza una tercera vela en un barco que solo tiene dos, al albañil que levanta una casa con dos puertas y dos ventanas en un vecindario cuyas casas solo tienen una puerta y una ventana, al tintorero que mezcla colores que nadie antes había mezclado y obtiene un color nuevo. Tras ellos viene quien da nombres nuevos al fruto de su trabajo, con lo que se añade una nueva vela al barco de la lengua, una nueva ventana a su casa, y un nuevo color a su vestido.

El imitador, en cambio, es el que va de un sitio a otro por el camino que ya han recorrido mil y una caravanas, y no se separa de él por miedo a extraviarse. Es el que para vivir y procurarse su sustento sigue los caminos trillados por donde ya han pasado mil y una generaciones. Su vida es un eco y su ser la tenue sombra de una verdad lejana de la que no sabe nada ni quiere saberlo.

Con poeta me refiero al devoto que, tras postrarse en el templo de su alma lloroso, alegre, en duelo, radiante, atento y salvado, sale portando entre sus labios y sobre su lengua nuevos nombres y verbos, letras y vocablos para una devoción que se renueva cada día y un éxtasis que cada noche varía. Así añade una cuerda de plata al arpa de la lengua y un buen tronco a su estufa.

El imitador, en cambio, es el que repite las mismas oraciones y plegarias, sin pasión ni ganas, y deja la lengua tal cual se la encontró, y la elocuencia personal donde no hay elocuencia ni hay personalidad.

Con poeta me refiero a aquel cuyo alma, cuando ama a una mujer, se hace única y se aparta de caminos terrenales para vestir sus sueños con el esplendor del día y el pánico de la noche, con el gemido de las tormentas y la tranquilidad de los valles. Tras ello el alma regresa a trenzar una corona sobre las sienes de la lengua y tallar un colgante para su cuello.

El imitador, en cambio, es imitador hasta en el amor, y en los piropos, y en las metáforas. Así, si menciona la cara y el cuello de su amada dice que son la luna llena, una gacela. Si se acuerda de su pelo, de su talle o de su mirada dice que son la noche, una esbelta rama, dardos que se clavan. Para lamentarse habla de un párpado insomne, del amanecer lejano, de un cercano reproche. Y si quiere aparecer con un prodigio retórico dice: mi amada alberga perlas en el narciso de sus ojos para regar las rosas de sus mejillas, y muerde con sus helados dientes los dátiles de sus dedos. Nuestro amigo el loro entona esos viejos cantos, sin saber que con su necedad está envenenando la pulpa de la lengua, y mancillando su honor con su estupidez.

He hablado de lo productivo y su fruto, y de lo estéril y su daño, pero no he mencionado a aquellos que dedican su vida a elaborar diccionarios, escribir gruesos estudios e instituir academias de la lengua. No he dicho nada de ellos porque considero que son como la playa entre la marea alta y la baja de la lengua. Su labor se limita a criba, y la criba es necesaria. Sin embargo, ¿qué puede hacer el tamiz si la fuerza creativa de la lengua no cultiva más que paja y no cosecha más que rastrojos?, ¿qué puede hacer si no brotan en sus campos más que cardos?

Vuelvo a repetir que la vida, unidad y generalización de la lengua, y todo lo que tenga que ver con ella, depende y dependerá de la imaginación del poeta. Pero, ¿acaso tenemos poetas?

Sí, tenemos poetas, y todo oriental puede ser poeta en su campo, en su jardín, en su telar, su capilla, su púlpito y su escritorio. Todo oriental puede liberarse de la celda de imitación y tradiciones, y salir a desfilar con la vida bajo la luz del sol. Todo oriental puede rendirse a la fuerza creativa escondida en su alma, esa fuerza eterna que hace de las piedras hijos de Dios.

En cuanto a aquellos que os dedicáis al verso y la prosa, os digo: que vuestro propósito sea evitar imitar a los que os precedieron, pues es mejor para la lengua árabe que construyáis con lo que tenéis una mísera cabaña a que erijáis un excelso palacio con lo que tomáis prestado. Que vuestra dignidad os impida escribir poemas de alabanza y de elegía, pues es mejor para vosotros y para la lengua árabe que muráis despreciados a que queméis frente  a viejos ídolos el incienso de vuestros corazones. Que vuestro entusiasmo nacionalista os impulse a plasmar la vida oriental en lo extraordinario de su dolor y en lo maravilloso de su dicha, pues es mejor para vosotros y para la lengua árabe que toméis lo más sencillo de la realidad que os rodea y lo vistáis con vuestra imaginación a que traduzcáis lo más sublime que se haya escrito en Occidente.

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